


Unas iniciativas legislativas que han colocado a nuestro país a la vanguardia de los Estados que reconocen la igualdad legal y la dignidad de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. A pesar de estos importantes avances, aún quedan cosas por conseguir y realidades que cambiar para garantizar que la libertad y la igualdad, que nuestra Constitución proclama, sean reales y efectivas para toda la población lgtb.
En la mayoría de nuestras sociedades aún queda mucho camino para alcanzar la igualdad real, social e integral de las personas homosexuales, bisexuales y transexuales en todos los ámbitos: la educación, el mundo del trabajo, el acceso igualitario a los bienes y servicios, los medios de comunicación, el deporte, la realidad rural... Reivindicamos la aprobación y aplicación de la Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación que el Gobierno ha remitido a las Cortes para su debate y aprobación. Es una iniciativa legislativa que incluirá, entre otros ámbitos de acción, la lucha contra la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género, y que colocará a nuestro país en la vanguardia de los países que promueven políticas antidiscriminatorias, integrales y efectivas.
No podemos dejar de denunciar que en mas de 70 países penalizan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, y que (Mauritania, Sudán, Arabia Saudí, Irán, Yemen, 12 estados del norte de Nigeria y partes de Somalia) lo hacen con la pena de muerte. Una vez más, repudiamos esta insostenible situación y llamamos a estos países a que modifiquen sus legislaciones y respeten los derechos humanos de sus ciudadanos y ciudadanas lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.
Celebramos la Resolución A/HRC/17/L.9/Rev.1 sobre "Derechos Humanos, orientación sexual e identidad de género", copatrocinada por Espana, que el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó el pasado 17 de junio en Ginebra. Esperamos que este nuevo instrumento internacional acabe con la persecución legal de la que son objeto lesbianas, gays, transexuales y bisexuales en el mundo por el simple hecho de serlo.
Aquí en nuestro país, no debemos olvidar que el PP mantiene su vergonzoso recurso en el Tribunal Constitucional a la Ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, un recurso que como ya han puesto de manifiesto sus dirigentes no tiene una finalidad jurídica sino ideológica: la obstinación del PP de impedir a toda costa la igualdad legal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Una Ley que, como ya dejó claro Mariano Rajoy, sería derogada si el PP gobernara en Espana, aunque cuente con el aval del propio Tribunal Constitucional. Esta es una manifestación más de la deriva ultraconservadora del PP, que pone de manifiesto la necesidad de defender de forma rotunda la igualdad conquistada frente a quienes desde el PP pretenden una involución en los derechos conquistados y las libertades alcanzadas.
Este año, además se cumplen 30 años de los primeros casos diagnosticados de Sida en el mundo. Tres décadas después del reconocimiento de la epidemia siguen produciéndose violaciones de los derechos humanos que impiden abordar el VIH, desalientan a las personas afectadas a acudir a los servicios sanitarios y de apoyo, y aumentan enormemente la vulnerabilidad frente al VIH. El estigma y la discriminación es el mayor impedimento para lograr un progreso acelerado en la respuesta al VIH. No debemos olvidar que el machismo, el racismo, la xenofobia, la homofobia y la transfobia son una grave violación de los derechos humanos, que además, impiden y dificultan gravemente el derecho a la salud. Apostamos por seguir impulsando las políticas de prevención y promoción del uso del preservativo en las relaciones sexuales como el instrumento más eficaz para prevenir la transmisión del VIH.
Por ello, EXIGIMOS: